En la presente campaña de café 2012-2013 en Honduras existirán pérdidas considerables, por el severo ataque de roya en los cafetales, la defoliación debilita la planta, limitando la maduración del grano y afectando la calidad del mismo. Los más afectados somos los pequeños productores, porque aún tenemos créditos pendientes, no contamos con recursos para seguir invirtiendo en nuestras fincas, además los niveles de nutrición de los cafetales son muy bajos.
La diseminación del hongo se da por las lloviznas, vientos, animales, insectos, personas y otros. Si bien es cierto, muchos productores con capacidad de inversión, en su afán de corregir la gravedad de la enfermedad han acudido a comprar productos químicos sintéticos de alto costo, realizando varias aplicaciones y con resultados nada alentadores.
Dichos paquetes tecnológicos no son, ni han sido una herramienta de mejora para el productor. Los pesticidas químicos sintéticos rompen el equilibrio natural del ambiente, perjudican la salud humana, de las plantas y animales. Definitivamente el problema está en la falta de conocimiento, la pérdida de la observación y paquetes tecnológicos caros, obsoletos y llenos de veneno.
La mejor manera de corregir el problema es a través de una nutrición balanceada, integrando herramientas que protejan la salud humana, de las plantas y los animales; conocer el problema, los momentos críticos, ya que las enfermedades pueden ser beneficiadas por el cultivo como tal, brindándole alimento y refugio para el desarrollo completo de su ciclo, o estar ligadas directamente a condiciones ambientales (trofobiosis).
El productor debe evolucionar en el manejo de su cultivo, mejorando las prácticas agronómicas que mejoren la fertilidad de sus suelos, especialmente en el café resultan importantes, tanto en beneficio de los productores como del ambiente, por tal razón, COMSA ha experimentado y dado seguimiento a 14 fincas de las cuales 2 son fincas convencionales, 9 fincas en transición y 3 fincas orgánicas, ubicadas en los municipios de Márcala, San José, Santa María y Santiago Puringla.
Para el manejo de la roya en las 14 fincas se utilizaron varias estrategias de control y nutrición, basadas en biofermentos, microorganismos líquidos, caldos minerales calientes y fríos; entendiendo que el control no se puede basar con una sola aplicación ni con un solo producto, el control de las enfermedades debe entenderse integralmente desde el punto de vista nutricional. Las biotecnologías orgánicas además de nutrir las plantas controlan la diseminación del hongo, con muy buenos resultados.
Los resultados obtenidos durante el proceso de seguimiento y estrategia implementada para el manejo de la roya en fincas se enumeran a continuación:
1. El 28 % de los productores que utilizaron biotecnologías orgánicas de prevención tales como caldo sulfo-zinc, caldo bordelés, caldo mineral COMSA y biofermentos aplicados de mayo a agosto, no presentaron problemas severos de roya. El 21% de las fincas evaluadas están adyacentes a otras fincas severamente afectadas.
2. El 7 % de estas fincas presento incidencia de ojo de gallo, lográndose controlar con podas de regulación de sombra y aplicación de microorganismos, biofermentos y caldos minerales.
4. El 35% de las fincas fueron las más afectadas por la roya, al inicio de la investigación estas se encontraban con un ataque del 60%, con un total de 80 hojas caídas por metro cuadrado. El diámetro de las cepas o micelios de hasta 1 cm. Las fincas se encontraban con una coloración amarillenta en este estado se aplicó el caldo bordelés enriquecido.
5. 20 días después de la primera aplicación las fincas presentaron una condición deplorable, existiendo una defoliación severa, entre 50 y 60 % del total de plantas de la finca se encontraban con menos de 100 hojas, con un número de entre 80 y 150 hojas caídas por metro cuadrado durante este estado se hizo una segunda aplicación con microorganismos de montaña líquidos y biofermentos. En este estado se produjo la caída de granos en ramas sin hojas, esto fenómeno se dio en un 14% de las fincas, alcanzando 30 a 80 granos debajo de cada planta sin hojas, este grano caído puede ser el albergue para la broca del café.
6. Veinte días después de la segunda aplicación el comportamiento fue diferente, hubo un incremento de hojas nuevas, la segunda aplicación ayudo a estimular el crecimiento de hojas y la incidencia de roya se redujo a menos del 10% en fincas, el porcentaje de plantas con menos de 100 hojas se redujo a un 10 y 15% en esta etapa se realizó la tercera aplicación.
7. Para la tercera aplicación en el 14% de las fincas se utilizó caldo bordelés enriquecido con caldo mineral y sulfato de zinc. En las fincas tratadas con caldos y biofermentos se espera maduración normal del café, contrario a aquellas fincas vecinas que se encuentran sin hojas, sin café y algunas empezándose a secar.
Los productos utilizados para controlar los problemas de enfermedades fueron: microorganismos líquidos activados, biofermentos enriquecidos con sulfatos, caldo bórdeles al 1% enriquecido con 4 litros de caldo mineral COMSA y sulfato de zinc.
Nota: Este estudio se realizó durante la práctica profesional del estudiante: David Benítez de la Escuela Jhon F. Kennedy, San Francisco, Atlántida, Honduras. (Agradecemos la contribución de la Escuela para el logro de los resultados que estamos compartiendo con vosotros)


